Lista de equipaje
Una lista que se pesa sola. Coge las cuatro piezas grandes del catálogo y su peso real viene con ellas — lo demás lo escribes tú, con gramos o sin ellos de momento.
- Consumibles
- 0 g
- Puesto
- 0 g
- Total
- 0 g
Todavía no hay nada en la lista
Añade material del catálogo y el peso viene puesto. Lo demás — un frontal, unos calcetines de repuesto — lo escribes tú, pesado o no.
O empezar con una lista hecha
Pesos típicos: corrígelos cuando peses los tuyos.
La tienda, el saco, la esterilla y la mochila los eliges tú.
Qué significa el peso base
El peso base es todo lo que llevas y no te comes, ni te bebes, ni quemas: la mochila y su contenido, menos la comida, el agua y el combustible, y menos lo que llevas puesto mientras andas. Es el número que merece la pena seguir porque es el único que el último día pesa lo mismo que el primero.
La comida y el agua pesan y cambian. Tres días de comida son unos 2 kg, y un litro de agua pesa exactamente 1 kg por definición, así que un peso total medido en el inicio de la ruta dice tanto sobre lo lejos que está el siguiente arroyo como sobre tu equipo. Quita los dos y queda la parte que has elegido tú.
Dónde cae tu número
- Ultraligero< 4.50 kg
- Se llega renunciando a algo. Decide a qué antes de comprarlo.
- Ligero4.50 kg – 9.00 kg
- Se llega eligiendo con cuidado, no comprando nada exótico.
- Clásico> 9.00 kg
- Donde empieza casi todo el mundo, normalmente sin haber pesado nunca la mochila.
Son convenciones, no reglas, y los umbrales vienen de las cifras redondas en libras con las que se acuñaron las palabras. Nadie va más seguro por acertar una.
Cuatro cosas son la mitad del peso
En casi todas las listas, la tienda, el saco, la esterilla y la propia mochila suman más de la mitad del peso base. Una tienda de 2 kg y una mochila de 2 kg son 4 kg antes del primer calcetín.
Por eso esta página mantiene esas cuatro aparte y las deja vacías hasta que las rellenes: ahí es donde hay un kilo de verdad disponible, y son las cuatro que conviene decidir en vez de heredar.
Qué necesita un fin de semana de tres estaciones
Un techo, algo para dormir, algo debajo, y algo para llevarlo. Después un hornillo, una olla, gas y con qué comer; uno o dos litros de agua y una forma de potabilizar más; una capa de abrigo y una impermeable; un frontal; un mapa y una brújula que funcionen cuando el móvil no; un botiquín pequeño con algo para las ampollas.
El resto es personal y casi siempre ligero. Lo que hunde una lista no es lo que se olvida, son las cuatro cosas pesadas elegidas sin pensar y las seis pequeñas que van por costumbre.
Un recordatorio vale tanto como un objeto: reservar el transporte, decirle a alguien la ruta, cargar la batería externa. Esas filas aquí no pesan nada y aun así van en la lista.